Los vecinos de la Avenida Diego Ramírez Pastor de Torrevieja queremos expresar
nuestra preocupación por la situación del perro que durante años permaneció en un
solar de dicha avenida y que recientemente ha sido retirado por sus propietarios.
Durante años, numerosos vecinos y trabajadores del centro educativo situado detrás
del solar han sido testigos de las condiciones en las que vivía el animal. El perro
permanecía entre vegetación muy alta, basura, latas, excrementos y otros residuos,
disponiendo únicamente de unas pocas horas de sombra al día.
Aunque en la parcela existía una construcción con tejado, esta estaba destinada al
almacenamiento de herramientas de los propietarios y permanecía cerrada mediante
una puerta, por lo que el perro no podía acceder a ella para refugiarse del calor, la
lluvia o las bajas temperaturas. En la práctica, el animal carecía de un refugio
adecuado.
Según numerosos testigos, el perro llevaba viviendo en ese lugar entre cinco y ocho
años. Durante todo ese tiempo, fueron los propios vecinos y trabajadores del colegio
quienes, de manera habitual, le proporcionaron alimento y agua para garantizar su
supervivencia.
Asimismo, durante estos años se presentaron diversas denuncias ante las
administraciones competentes. Sin embargo, según manifiestan los denunciantes,
tanto el Ayuntamiento de Torrevieja como el SEPRONA y la Policía consideraron que el
animal se encontraba en condiciones adecuadas, por lo que no adoptaron medidas
para modificar su situación.
La Ley 7/2023, de protección de los derechos y el bienestar de los animales, vigente en
2026, establece que toda persona responsable de un animal debe garantizar unas
condiciones de vida dignas, proporcionándole un alojamiento adecuado, protección
frente a las inclemencias meteorológicas, agua, alimentación, atención veterinaria
cuando sea necesaria y unas condiciones compatibles con su bienestar físico y
emocional. La normativa también prohíbe mantener animales en situaciones que
comprometan su bienestar o les provoquen sufrimiento evitable.
Aunque el perro ya no permanece en el solar, los vecinos desconocemos cuáles son
sus condiciones actuales. Después de tantos años viviendo en una situación que
consideramos claramente deficiente, creemos que lo más beneficioso para el animal
sería que sus propietarios realizaran un acto de responsabilidad y humanidad,
cediéndolo voluntariamente a una protectora o a una familia que pueda ofrecerle la
atención, los cuidados, el espacio y el cariño que merece.

Nuestra petición no responde a ningún interés personal ni busca generar
enfrentamiento alguno. Su único objetivo es velar por el bienestar de un animal que
durante años fue cuidado de manera desinteresada por vecinos y trabajadores del
colegio, quienes no podían permanecer indiferentes ante la situación que vivía.
Por ello, hacemos un llamamiento público a los propietarios para que cedan al perro lo
antes posible y permitan que pueda comenzar una nueva vida en un entorno seguro,
con compañía, atención y las condiciones de bienestar que establece la legislación
española.
Confiamos igualmente en que las administraciones competentes continúen realizando
el seguimiento oportuno para garantizar que el bienestar del animal prevalezca por
encima de cualquier otra consideración, tal y como exige la legislación vigente.
Firmas de varios vecinos.



















