Sylvia Fries, torrevejense y socia fundadora & CEO DATA PROTECT PLUS. 
“Sylvia Fries: el vivo ejemplo de la solvencia empresarial sin rozar ni un céntimetro de vanidad” socia fundadora & CEO Data Protect Plus.
24 Nov, 2022

Ella  juega con ventaja.

Su serenidad casi, y utilizamos la palabra “casi” aposta, tapa el constante esfuerzo de alguien que desde bien pequeña aprendió a vivir con casi nada. Sin dilación, desde de su infancia tuvo que aprender atrapar cualquier ráfaga de oportunidad por muy lejana que estuviese porque el lenguaje del desperdicio no estaba dentro del vocabulario de la Alemania Federal.  Ella nació en una sociedad carente de “abundacia”, basada en la “suficiencia”, terminología que curiosamente ahora, no para de atornillar los oídos de la vieja Europa. Su serenidad tampoco delata su carrera empresarial de alguien que ha emprendido a lo largo de toda su vida, siempre con la solidez de los resultados. Sylvia Fries, nacida en la Alemania Federal, vivió franqueada por el muro que determinadaba lo que estaba bien y lo que estaba mal. La libertad se racionaba en opciones contadas para no perderse: 2 coches para elegir, 5 países permitidos para viajar y al son del idioma ruso, lengua oficial en aquel país.

Sylvia se educó en lo que ahora Europa aprende, a racionar. Nacer en una economía racionada “de libertad” la forjó por decreto a vivir con lo mínimo y ser feliz con ello. Ironías de la vida, puede que ahora sea su gran ventaja competivia, hilo conductor de su éxito profesional, porque a diferencia de muchos de nosotros, ella no necesita desaprender, ya viene con la lección aprendida.

Nosotros queremos darle todo el reconocimiento que se merece. Cuando uno la escucha lo que más le sorprende no son sus éxitos empresariales, sino la nitidez sin artilugios de su narrativa desnuda de vanidad.

Poco más que añadir.

Nos impresiona escuchar a alguien que viene entrenado en la economía de la suficiencia. ¿Qué lecciones y aprendizajes nos podrías enseñar de tu infancia en tu Alemania natal?

Creo que la lección más importante entonces fue que se puede vivir y ser feliz con muy poco, he aprendido a lidiar con recursos limitados, con censura, a cultivar tu propio huerto, a reparar tu propio coche, y así, suma y sigue.

Pensar ahora que solo podíamos viajar a los países aliados como Cuba, Polonia, Rusia, Hungría, Checoslovaquia, me resulta difícil de creer. En la Alemania Federal no había lujos, al menos no para la población general. Vivíamos en una economía de planificación donde todo estaba controlado, hasta los barrios, cada vecindad tenía su propio representante que informaba si sospechaba la existencia de alguna actitud antisistema.

En cierto modo, durante el confinamiento, me devolvió aquella sensación, aunque nada que ver con las represalias entonces.

El origen alemán forjó un carácter con afán de superación, un constante afán por buscar soluciones, ¿Por qué comercio exterior e idiomas?

Mi abuelo sabía mucho de ingeniería, a pesar de ser un niño de la guerra, creció sin recursos, soportó los terrores de la guerra nada menos que 20 años. Inventó fórmulas de acceso para poder recibir canales de televisión prohibidos, incluso llegamos a conseguir, el  acceso a información clasificada. Esta situación me marcó, e hizo que desde bien joven quisiese entender el funcionamiento empresarial, el capitalismo y porque unos triunfan y otros no.

Cuando cayó el muro en 1989 se nos abrió un mundo de oportunidades. Me pilló terminando los estudios primarios, supuso un gran impacto a todo el sistema educativo y pude soñar con nuevas oportunidades, como cursar el bachiller, cosa que antes era casi imposible, me choca recordar que hice el examen oral en ruso, segunda lengua oficial obligatoria, por aquel entonces. Paulatinmante, se abrieron nuevas oportunidades, con 17 años me fui a un college en UK, me resultó una experiencia maravillosa, poder comunicarme en otro idioma y tener libertad, acceso libre a toda la información. Creo que ahí descubrí mi afán por aprender idiomas, de hecho, ya llevó 4.

Empresaria desde bien joven en España. ¿Cómo fue esa primera experiencia empresarial?

Pues, empecé en 1999, sin nada, sólo contaba con conocimiento y actitud, fue mi socio quien realizó la inversión necesaria. Poco a poco fuimos creciendo hasta llegar a tener 10 empleados, más de 7000 clientes en nuestra Administración de Fincas multilingüe. Con el boom de la construcción, y en una zona como levante, no nos resultaba  difícil atraer clientes. Fue una etapa brillante que terminó a los 18 años, después de tanto tiempo supe que había terminado una etapa, anhelaba volver a aprender y salir a buscar nuevos retos.

Y ahora, nuevo proyecto, Data Protect Plus. ¿Cuál es su propuesta de valor?

Cuando nos planteamos crear la marca teníamos muy claro que queríamos destacar por un servicio excelente y ser el departamento externo de nuestros clientes.

Esto, lógicamente conlleva un reto importante porque generalmente se entiende la protección de datos como un residual de 4 papeles. El reto es hacer entender que este proceso es una gestión proactiva, como bien la define la  normativa, una empresa es un sistema abierto y sufre muchos cambios. Nosotros estamos en cada uno de estos cambios con un técnico que te guía constantemente en el día a día, ahí está nuestra gran diferencia.

Syvia Fries. Fotografía Manuel Orts.

¿Por qué la gestión de los datos no es añadir “simplemente un párrafo al final”? ¿Qué se entiende por una gestión de protección de datos como un proceso continuado? ¿Se puede adaptar a sectores particulares?

A modo ejemplo, para instalar cámaras de videovigilancia hay que cumplir una serie de requisitos: hay que pedir el consentimiento expreso de los trabajadores e informarles sobre el fin de las grabaciones. Además, no se pueden grabar zonas como vestuarios, baños etc. Y además, hay que informar a los clientes – antes de entrar a la zona vigilada – sobre la existencia de cámaras, el fin de de la grabación y tener un responsable para poder ejercer nuestros derechos. Con la entrada de la ley en 2018 se podría pensar que todo el mundo está adaptado, pero no. Incluso grandes marcas siguen sin comunicar la nueva normativa del 1999 ni tampoco el responsable.

El problema más común, ahora en constantes titulares, es el robo de datos por ex-empleados y ciberataques. Es un desafío de gran magnitud y me temo que por mucho tiempo. Tenemos una media de un cliente al mes que sufre estos problemas.

Hagamos un poco de Biopic de la empresa: estructura societaria,  socios, oficinas, alcance territorial, datos de crecimiento….

La empresa nació en abril 2018, exactamente un viernes, entre tres amigos tomando una cerveza. Los tres somos actualmente los socios de la marca, con sede central en Torrevieja (Alicante) y sucursal en Santurtzi (Bilbao). Nuestro DPO y responsable del servicio es Ignacio Montoya García, bilbaíno, y con más de 10 años de experiencia en el sector, además de prevención de riesgos laborales y grado en relaciones laborales. Luego está Jorge García Azpiazu, el responsable comercial, quien ha impulsado y supervisa el negocio en la zona norte de España, también bilbaíno.

Contamos con muchos colaboradores para dar respuesta a otras necesidades complementarias, como es la ciberseguridad, el compliance, servicios digitales y demás. En la actualidad tenemos más de 1.600 clientes. El proyecto más bonito es una ONG en Bilbao con más de 240 trabajadores en el ámbito de salud y exclusión social.

Ahora, ya estamos innovando de cara al 2023, forjando la excelencia que nos caracteriza.

¿Qué áreas de mejora puedes observar en materia de protección de datos en España?

Aquí podría dar muchos ejemplos, entre otras cosas, damos charlas en los colegios a nivel local con gran éxito.

Pero para dar un ejemplo concreto, relato algo personal. Como víctima de violencia de género tengo acceso a ciertas bonificaciones. Pues bien, cada vez que queremos solicitar algo, como una beca en la UNI, tengo que mandar la sentencia entera y ‘desnudarme ante el sistema’. Es como una intrusión en mi intimidad. Considero que debemos buscar una solución más ética a este asunto que no entre en conflicto con nuestros datos personales más vulnerables.

¿Qué hace que Sylvia cuando se levante todas las mañanas?

Hoy por hoy, me levanto para bajar  a la playa con mi perro y contemplar los amaneceres. Es mi forma de saludar el nuevo día – esa pequeña mini-vida – que nos regala momentos maravillosos. Ya no me levanto por mi hijo con todo el estrés del mundo, aunque a veces lo hecho de menos. Ahora, estos ratos son para mí. Es mi forma de empezar el día y estar lista para afrontar todo lo que se presente.

Es mi momento de coger aire, disfrutar el espectáculo que nos regala la naturaleza, y empezar el día con una sonrisa. Soy afortunada de poder disfrutar estos momentos en directo.

Necesito poco para ser feliz. 

FUENTE: ADN Emprendedor

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