La Generalitat Valenciana ha adjudicado al grupo Typsa el contrato para redactar el proyecto básico de la ampliación de la CV-95 entre Orihuela y Torrevieja, así como toda la documentación técnica, económica y administrativa necesaria para impulsar una de las infraestructuras viarias más importantes de la comarca de la Vega Baja.
El contrato, adjudicado por 1.317.969,27 euros, supone el primer paso para desarrollar una actuación estratégica que permitirá mejorar la movilidad, la seguridad vial y la conexión entre el interior de la comarca y la costa. A la licitación se presentaron once ofertas, reflejando el interés del sector por este proyecto.
Un paso previo a la futura ampliación de la CV-95
La empresa adjudicataria será la encargada de definir las soluciones técnicas más adecuadas para la futura ampliación de la carretera. Entre las alternativas que se analizarán destacan el desdoblamiento de la CV-95 y la construcción de variantes que permitan incrementar la capacidad de la vía y reducir el tráfico de paso por los núcleos urbanos.
Además, el contrato contempla la elaboración del estudio de viabilidad técnica, económica y ambiental, así como la definición del modelo concesional que servirá para licitar posteriormente la ejecución de la obra pública.
Una infraestructura estratégica para la Vega Baja
La actuación se desarrollará sobre un recorrido aproximado de 26,5 kilómetros, atravesando o bordeando los municipios de Orihuela, Bigastro, Jacarilla y San Miguel de Salinas.
Actualmente, la CV-95 cuenta con un único carril por sentido y registra una elevada intensidad de tráfico, especialmente durante la temporada estival, cuando el aumento de población en la comarca incrementa notablemente la circulación de vehículos.
La futura ampliación pretende dar respuesta al crecimiento de la demanda de movilidad, mejorar la seguridad vial y reducir los tiempos de desplazamiento entre el interior de la Vega Baja y el litoral.
Una inversión estimada de 180 millones de euros
Los trabajos que ahora comienzan también servirán para estructurar la futura concesión de una infraestructura cuya inversión global se estima en 180 millones de euros.
Con esta adjudicación, la Generalitat avanza en la planificación de un proyecto considerado prioritario para reforzar uno de los principales corredores viarios de la Vega Baja, mejorando la conectividad tanto para residentes como para visitantes y favoreciendo el desarrollo económico y turístico de la comarca.


















